El ajetreo del día a día: La vuelta de una gran amiga, el trabajo donde adquiere nuevas responsabilidades, una nueva relación de pareja.. Todo esto le hacía vivir y sufrir a la vez. Angustia, deseos, anhelos, frustraciones...No querer ilusionarse por temor a volver a perderlo todo. A volver a descubrir que lo que tiene no es exactamente lo que esperaba y no solo eso, no solo que no sea lo que imaginó sino que tenga que volver a resurgir de sus cenizas sacado fuerzas de donde se pensaba que no quedaban más. Levantando de nuevo y en otro lugar el castillo que la marea hizo desaparecer.
Se supone que la vida es así, ella lo ve cada día en los ojos de la gente a la que ayuda y procura ser firme en sus argumentos tratando de dar esperanza a quienes no la tienen o flaquean.
Realmente procuraba disfrutar del momento pero tanto ajetreo se lo ponía difícil.